Un reto prometedor


Querer, desde el corazón de un padre y el alma de una madre, es un reto que hay que afrontar para presentar al mundo un ser humano cargado de historia y empuje. Es prometedor reconocerse como consejero y orientador en la vida de tu hijo-a, pues al adoptar una actitud responsable vamos forjando el libro del crecimiento y las páginas de las oportunidades.

Para ello debemos formarnos, preguntarnos y respondernos, como la única estrategia para aprender lo que necesitan y devolverles el mundo que le pedimos prestado en mejores condiciones que cuando lo recibimos y con ellos, como protagonistas verdaderos de nuestro futuro más inmediato.


Crecer es un reto y proyectarnos es un deber que hay que cumplir, reclamando el derecho a enfocar la educación en la esfera de relación padres-hijo, permitiendo la contribución de familiares y amigos en un escenario donde todo se comparte con el único propósito de aportar para el desarrollo integral del niño y del adolescente, en su lanzamiento a un mundo de puertas abiertas, repleto de oportunidades y limitantes.

Dr. Juan Aranda Gámiz



martes, 25 de diciembre de 2012

OTRO AÑO DISPONIBLE PARA SER PADRES


OTRO AÑO DISPONIBLE PARA SER PADRES

Hemos terminado una parte de la tarea y vemos crecer a nuestros hijos, enfocados en su nueva etapa de crecimiento y nosotros de decrecimiento, pero con nuevas esperanzas de ser cada día mejores padres en un mundo que va a ser de ellos.

Tenemos por delante otra tarea, la de unos entusiastas que han aprendido de una historia de vida y quieren seguir proyectados para cambiar el rumbo de los acontecimientos de la vida diaria de nuestros hijos.

Hemos superado avatares y desencuentros, aliñados con voces, gritos, malentendidos y hasta sobresaltos, pero cuando se hace balance nos damos cuenta que el promedio siempre es favorable en el total de los totales, con lo que podemos decir, a sabiendas que hemos depositado mucho empeño en nuestra tarea, “suma y sigue”.

Nos hemos alimentado de horas de espera en la madrugada, malos tragos con las calificaciones, miradas tristes por alguna mentira de la adolescencia y desenfados que arrancaron un perdón y nos supo a gloria.

Hubo crisis de valores y de bolsillos de adolescentes inmaduros, nos enfrentamos a fines de semana de castigo, porque también nosotros sacrificamos nuestros ratos libres por vigilancia de sufrimiento, por ellos y nosotros.

Dedicamos oraciones y ruegos, no faltaron santos con notas y mensajes en el buzón para que se acordaran de nosotros, monedas y limosnas para que se compren unas chucherías los encargados de las buenas conductas, allá en el cielo y practicamos el olfato de un can amaestrado para percatarnos que no había intromisiones algunas en su vida.

Conocimos a amigas y amigos, algunos más desorientados que otros, pero todos los que seleccionamos es porque les sirvieron de apoyo y nos animamos a escucharles cuando nos narraban que sirvieron de soporte para otros, en peores circunstancias que las suyas.

Tuvimos que conversar con el vecino, pedimos explicaciones a algún profesor, contemplamos a nuestro hijo en la fiesta de Navidad para padres, interpretando algún papel y, en ocasiones, en un idioma extranjero, ensanchamos la casa para que entre todo el mundo y nos acercamos a los abuelos, como aliados, para que nos ayuden en la tarea educativa.

Olimos a tabaco y quisimos que no lo notaran, limpiamos zapatos del barro de esa calle con la que no nos llevamos bien, encontramos cartas de desconocid@s y revistas que nos anuncian que andan desconcertados con su cuerpo.

Todo ha sido parte de la tarea de un año que acaba y tenemos que hacer un cursillo rápido para empezar el siguiente. ¿Dónde? –Pus aquí, en “Escuela para padres!

Vuestro amigo, que nunca os falla.

Juan Aranda Gámiz. 

domingo, 9 de diciembre de 2012

¡QUÉ ES UNA FAMILIA?

Por el hecho de que el concepto de familia no está bien estructurado ni definido, habiendo acuerdo que es un elemento social básico y en el que se deben destacar vínculos de afinidad y vínculos de consanguinidad, sería interesante analizar si todos tenemos un mismo origen y, por tanto, el mismo nivel de consanguinidad, si  la familia no podría incluir a cuantos estén presentes en mi vida, cree con ellos lazos de afinidad en cualquier campo (profesional, de relaciones de vecindad, cultural, recreativo, circunstancial o derivado de vivencias o convicciones).

Sólo así se puede entender a quien dice haber nacido en el seno de una familia de poetas, porque la consanguinidad la tiene asegurada con cualquiera de su entorno, pero la afinidad surgió desde el momento en el que mamó poesía en su infancia y creció dando vida a las palabras y los versos, transmitidos de padres, hermanos, amigos y vecinos comprometidos con la poesía.

Siempre es difícil comprender a quien dice estar protegido por la familia de la calle, porque la obscuridad de la noche y el riesgo del silencio y la cobardía son contrarrestados por quienes duermen en sillones y portales, con sábanas de cartón y ventanales de trapos sucios, acurrucados para que no se disipe el calor de sus cuerpos y con el aliento necesario para protegerte y cuidarte, abrigarte y ayudarte a seguir creciendo en las adversidades, comiendo con quienes comparten tu realidad y se reparten la comida que les ofrecen o compartiendo camas en albergues donde no hay propiedad privada.

Nunca es tarde para sentir el enfoque de familia de quienes vivieron atrapados en una mida, a cientos de metros bajo la superficie, esperando la muerte entre consejos de los más maduros en la profesión y animados por oraciones y logística concluyente de quienes quisieron amparar a los más indefensos en su lucha por sobrevivir.

Es comprensible escuchar la protesta, de boca en boca, de personas singulares que se ven afectadas en su orgullo y su proyecto, porque un miembro de su familia profesional, con la que comparten trabajo y penurias, ha sido amenazada por un contratiempo o un mensaje altisonante y por eso no tienes a tu lado a empleados sino a hermanos resentidos.

Hay familias económicas porque los intereses se reparten y los gastos a veces se multiplican, como la familia del euro, donde la incertidumbre es el vaso de leche del desayuno, los derroteros de los compromisos adquiridos son el primer plato del almuerzo y la tristeza de los esfuerzos exigidos debe ser el postre que complemente una maravillosa cena, porque se nos despierte la sensibilidad, pero donde nos debemos seguir criticando porque sólo hacemos desayuno y almuerzo, no cenando para evitar llorar y legislar para los más débiles; un ejemplo de lo que no debe ser una familia y donde algunos de sus miembros reclaman ante los demás porque falta un principio de igualdad de oportunidades.

Es maravilloso observar cómo se arropan los internos de una planta destinada a pacientes de cáncer, en cualquier hospital del mundo, porque tienen una afinidad común, ante la vida y la muerte, educándose para prevenir el dolor y formándose para afrontar el sufrimiento de las recaídas; una familia que debiera servir de ejemplo. 

Y no ampliamos muchas familias porque nos creemos al margen y vivimos ajenos a lo que les acontece a otros hermanos, que pareciese que los tratamos de bastardos, pero donde pudiera funcionar todo mejor y sin menos tele-maratones, sin buscar juguetes para regalarles cuando nos olvidamos que son hermanos y nos necesitan el 3 de marzo o el 7 de octubre y no el 24 de diciembre, cuando todo el mundo tiene que ver nuestros gestos, a veces dispersos y falsos.

También hay una familia en quienes se ven afectados y marginados, los no reconocidos y contactados, pero no una familia que no comparte nuestro apellido, porque todos debiéramos llamarnos con un nombre, de primer apellido "Adán" y de segundo apellido "Eva", con esto se acabarían los primos-hermanos y los suegros mal comprendidos, los hermanos tullidos y los cuñados que no se tienen en cuenta. 

Aprendamos a vivir como hermanos de una misma familia, eso le daría mayor sentido a nuestras vidas, sin connotaciones de abandono de quienes se sienten marginados ni alejamientos infructuosos ni incomprendidos, porque la hermandad la llevamos en la sangre desde que nacemos y la afinidad la tenemos que generar a diario con quienes nos la reclamen, en presencia y actitudes.

Gracias, tu amigo que nunca te falla


Juan

miércoles, 28 de noviembre de 2012

¿A QUÉ LLAMO D. I. F .A .?

En una familia se pueden utilizar códigos de todo tipo, pero debe primar uno sobre todos ellos y ese es el que yo llamo Código D. I. F. A. (Diálogo Intra Familiar Aceptado), pues necesitamos unas normas compartidas de conducta, sembradas a través de preguntas, cultivadas con el diálogo y necesariamente cosechadas en nuestras actitudes diarias.

Este código tiene unas bases para que pueda funcionar:

   1. Las dudas se resuelven al interior de la familia, las de los padres preguntando a expertos y escuchando a los hijos, pero la de los hijos confrontando visiones del mundo entre ellos y respondiéndoles a sus preguntas e inquietudes.

   2. La verdad debe entenderse como la conclusión a la que llegamos después de un diálogo, ese momento de verdad que debe abrirse paso en la vida intra-familiar donde todos se auto-convocan alrededor de la mesa y se inicia un momento de reencuentro y de conocimiento, explicando o resolviendo, preguntando o explorando nuevos temas.

   3. Nadie es experto en nada ni lo desconoce todo, todo el mundo debe aprender de todos y el crecimiento siempre debe ser recíproco entre padres e hijos.

    4. Tiene que haber un método para llevarlo a cabo, o sea, una forma de intervenir democráticamente y en base a una equidad de género, con temas consensuados previamente para que todos lean lo suficiente para ahondar en la temática y sepan extraer aquellas preguntas que puedan complementar sus posibles vacíos.

    5. La logística tiene un interés especial, o sea, todo lo referido al espacio físico, el tipo de mesa, las sillas, el tiempo y el horario, el día de la semana que no incomode ni interfiera, el material que hay que aportar al resto de los miembros de la familia y el apoyo audio-visual si fuese necesario.

    6. Siempre debe haber un espacio para un invitado especial, cuando se haya determinado para qué es importante su presencia y por qué, qué queremos que nos aporte y cuánto nos puede servir esa asesoría adicional.

Una vez aprendido el código es fácil seguir unos pasos para permitir que haya este código D I F A en nuestro ambiente familiar:    

     1. Convoca a tu pareja, cuando aún sois sólo dos, para establecer una cultura del diálogo.
     2. Intenta aprender del otro y aporta con lo necesario para crear una metodología de aprendizaje en ti.
    3. Promueve en tus hijos un espacio, hora, día y temas para seguir con esta línea, si ya la empezaste o aplícala en este momento, nunca es tarde.
     4. Todos los jueves, a las 8 de la noche, vamos a reunirnos por una hora y vamos a hablar de temas que cada cuál va a seleccionar el que más le interese y deba preparar con ahínco para transmitir un mensaje, siempre que sirva para toda la familia y pueda apoyar el interés de sus familiares por preguntar y encadenarlo con otros temas de mayor interés o actualidad.
     5. El responsable de un tema debe prepararse a profundidad, como un verdadero catedrático, leyendo y consultando, preparando material y dictando su clase magistral ante toda la familia.
     6. Hay que estar preparado para responder a todas las preguntas que surjan, en el plano personal, profesional, relacional, vivencial, familiar, laboral, social, económico, político o intelectual.
     7. Hay que proponer la franqueza, honradez, sinceridad y compromiso en este espacio de diálogo familiar.
      8. Debe haber un secretario mensual para recopilar la información y elaborar una hoja resumen de todo lo expuesto y discutido.
      9. Cada cual debiera tener su propio archivo e ir reformando su visión temática, acorde a sus experiencias de vida, para contribuir a reforzar lo que los demás dieron por sabido y que les queda más por aprender.
     10. Todo debe ser aceptado por todos, en todo momento y su disolución sólo se daría si hay mayoría absoluta a su favor.

Sigue haciendo eso y verás cómo creces como ser humano y cómo te fortaleces en el D. I. F. A. Habrá momentos en que se va a necesitar de un apoyo en asesoría o consultoría y antes hay que llamar a todos, en la reunión previa, para anunciarles quién va a venir y por qué.

Hoy quiero transmitir que la reflexión empieza en el hogar. Vuestro amigo, que nunca os falla.


Juan.

martes, 13 de noviembre de 2012

HAY QUE HACER LAS COSAS BIEN COMO PADRES

Hay que hacer las cosas bien como padres y estar preparados para que algún día ese retoño que no sabe hablar te diga cuatro verdades o te pida explicaciones y sólo ahí, como el alcohólico que necesita tocar fondo para poder rebotar, te verás y te reconocerás como incompleto e inconcluso, frustrado y absorto, porque la verdad siempre llega.

Debemos vivir por estar presentes en las vidas de nuestros hijos aunque la película nos avergüence o nos ruborice, porque la presencia y el apoyo es lo que cuenta siempre, ya que algún día te van a decir que no fuiste lo suficientemente íntegro para apoyar y representar una obra de Dios que te tiene que pertenecer de por vida.

Hay que estar en la foto de los momentos donde los hijos se debieron comprometer en un empeño de lucha y tesón, aunque todo fuera ilusión de un rato, en la primera comunión o en el día de la confirmación, pero nunca hay minutos de acuerdo para malos comportamientos sino que se insistirá en buscar en la foto instantánea la presencia del padre o la madre y, si no se está, surgirá siempre la pregunta ¿por qué no conmigo?

Hay padres que se sienten agotados de recomendar y susurrar, de sugerir y convencer, pero el hijo siguió el camino y se hundió, por lo que los progenitores engañados y ninguneados, quieren aislarse y seguir caminando despacio su rumbo en esta vida, por lo que el hijo tiene momentos depresivos que pueden arrastrarle a una reflexión profunda y allí, donde el silencio de un cuarto manda, mal aconsejado, en la última etapa de su borrachera más triste, se preguntará, ...¿y por qué no aguantaron un poco más?.

Cuando se casan los hijos y no le aportamos con un mensaje de entusiasmo para que comprendan que, muy a pesar de cualquier circunstancia, seguiremos siendo cada día menos cobardes y más cercanos, estamos ausentes de compromiso, aunque presentes en el acto.

Cuando nuestros nietos nazcan y crezcan, preguntarán por qué no tienen una foto con el abuelo tierno que los estrecha en sus brazos y nuestros hijos nos mirarán y sentiremos la sorpresa del arrepentimiento que nos provoca la segunda generación y comprenderemos tantas horas desperdiciadas.

Si un hijo se acuerda de las voces de un profesor o de las caricias de un familiar antes que del calor de la mano de un padre es porque algo estuvo mal y con el paso de los años se secan las sensibilidades, los estímulos y se arrugan las esperanzas, por lo que con toda seguridad ningún tiempo pasado pudo haber sido mejor para estrechar y aplaudir, reforzando positivamente todo lo que hizo nuestra hija, por que siempre será la mejor.

Cuando nos pidan un consejo y seamos francos y no condescendientes, aunque provoque distanciamiento porque las palabras también pesan, para unos más que para otros, siempre les acompañará el soporte de nuestro ejemplo y nuestra reflexión, por lo que su actitud tendrá mucho de nosotros y seguirán sintiéndonos a su lado; esto, muy a pesar de todo, es preferible a condescender y pasar por alto lo que requería convicciones y pausa, pero que no pensamos lo que tendrá que ocurrir más adelante cuando nos reclamen que antepusimos el aplauso o la economía de un momento a una verdad que traspasara la humedad de un cariño.

Hay padres que desearían hablar con sus hijos porque les permitieron algo y la culpabilidad los acompañará durante toda la vida ya que se marcharon de este mundo, padres que perdieron oportunidades de mirarse al espejo con un hijo con convulsiones porque hubieran querido comprarle a la vida la mitad de los problemas que le pasan a su vástago, amortiguando su paso por este mundo; a todos ellos les recordarán siempre sus hijos.

Esos padres que creen que nunca van a ser marcados porque abusaron o escondieron, secuestraron o humillaron a sus hijos, sin razón en este mundo, pues sus hijos se instalarán en su propia conciencia y no les permitirán vivir con dignidad ni paz.

Aplausos para esos padres que no comen para que sus hijos no busquen en la basura, que no se visten para presumir de hijos bien vestidos, que sufren para ver alegres a sus hijos, que se abandonan para que sus hijos no pierdan su apoyo, que se callan para que nadie hable de sus hijos, que envejecen para que la vida no maltrate a sus hijos, porque los nietos serán los mensajeros de un agradecimiento desde el alma.

Ay¡ de esos padres que se revuelcan porque creen que sus hijos pueden crecer solos y los que piensan que la adolescencia es un invento antiguo, porque les sorprenderán y nunca podrán recuperar el tiempo perdido, almacenado de sufrimiento en el baúl de los recuerdos y para siempre.

Por eso y por muchas cosas más, hay que hacerlo todo bien pensando en ellos y no en nosotros, en su bienestar futuro y no en el aplauso presente, en su reflexión y no en su abrazo, porque todo llegará cuando tenga que llegar y si Dios lo permite, pero teniendo la seguridad de que nuestros gestos salieron de nuestro corazón de padres y nuestros abrazos de nuestra alma de progenitores.

Gracias por estar ahí, tu amigo

Juan.

sábado, 3 de noviembre de 2012

EL BALCÓN DE SERVICIOS

En los bancos a los que nos dirigimos cuando queremos resolver un problema hay una ventanilla donde pone  "Balcón de servicios" y ahí está el empleado que conoce todos los atajos para resolver nuestras inquietudes, siempre que no sean para ingresar o retirar dinero, indicándonos qué debemos hacer, cómo y cuándo hacerlo.

Los padres debieran construir en su tiempo libre un "balcón de servicios", permitiendo a los hijos que acudan para saber si deben o no deben salir, si es suficiente con el dinero que llevan o precisan más, si es responsable tomar decisiones asumiendo el riesgo o no.

Antes de abrir esta ventanilla en nuestras vidas debemos hacer un reajuste y adaptar las preguntas y los reclamos a esta opción, lo cual nos exige una preparación diaria en ciencias sociales y economía, cultura general y ética, relaciones humanas y ecología, prevención de riesgos, gíneco-obstetricia, andrología y avances en el mundo digital.

Imaginemos que un joven pregunta si es factible presentarse tal y como se es en facebook o que quiere interactuar en twitter, grabar una pelea entre jóvenes o ir a un mega-concierto donde hay riesgos evidentes, que desconocen si deben ir a un botellón o mantener relaciones sexuales sin protección, no le dan importancia en acudir a un prostíbulo o ni siquiera se han planteado si tiene alguna implicación futura la masturbación con fijación constante.

La primera condición que hemos de ponerles es que trabajamos si el pedido es con un día previo, pues es el tiempo que necesitamos para estudiar las condiciones del micro-ambiente con el que va a interactuar, las bases legales para poder orientarles y los fundamentos científico-biológicos para que haya credibilidad en nuestra decisión final.

La segunda condición que debemos pedirles es que haya confianza en el aporte de esta ventanilla y respeto por nuestro criterio, frente al que podrán apelar y protestar, pero exigiéndoles la misma prudencia en sus planteamientos y un peso específico importante en su re-planteamiento.

La tercera condición a rescatar es que los amigos pueden influir pero no deciden, así que pueden presentar todos los argumentos para promover una actitud de interés en los padres, aunque podrán desobedecer nuestra contribución si encuentran en nosotros desinterés o desparpajo, improvisación o manipulación.

El balcón de servicios es una oportunidad para que sigamos preparándonos como padres, vigilemos su crecimiento y su desarrollo, conozcamos su mundo y le participemos de nuestra experiencia pasada como un elemento indispensable para que desarrollen su propuesta, abríéndose un diálogo constante con formación de ambas partes y muchas veces aprenderemos de nuestros hijos.

No te cierres a abrir un balcón de servicios en tu vida, verás cómo no es tan difícil tomar decisiones y encauzar los pasos de tus hijos. Te lo dice tu amigo, que nunca te falla.


JUAN

domingo, 28 de octubre de 2012

¿HAY UNA BIBLIOTECA PARA PADRES?

Abrimos un libro y encontramos mensajes, consejos o recomendaciones para padres, desde el corazón de algún escritor, psicólogo, educador o entendido en la materia, pero todas las apreciaciones son lecciones que no pueden consultarse porque no hay una biblioteca para padres, excepto la que se va creando en el día a día.

Si queremos disponer algún día de una biblioteca tenemos que recopilar nuestras experiencias diarias y escribirlas, archivando luego nuestros escritos y poniéndoles título, porque ahí nos vamos a tener que dirigir en otras muchas situaciones semejantes y tan complejas como la que acabamos de atravesar.

La biblioteca debiera tener 9 volúmenes:

1. PRIMER VOLUMEN: NUESTRAS DUDAS COMO PADRES

Aquí tendríamos que incluir los silencios que tuvimos que guardar y las horas de insomnio que soportamos antes de tomar una decisión.

2. SEGUNDO VOLUMEN: NUESTROS VACÍOS COMO PADRES

Aquí incluiríamos nuestros minutos sin argumentos y nuestras vacilaciones porque no teníamos una base de conocimiento que nos inclinara hacia un platillo de la balanza u otro, en nuestro enfrentamiento o nuestras miradas directas con nuestros hijos.

3. TERCER VOLUMEN: NUESTRAS EXPERIENCIAS COMO PADRES

Es interesante encuadernar todas nuestras experiencias (negativas a priori, como una enfermedad incierta que luego se solventa, negativos para toda la vida, como un hijo que tiene un acortamiento de su vida por un accidente o una enfermedad rara, positivas como el éxito profesional de un hijo o positivas a medias, como la capacidad de lucha de un hijo para seguir afrontando su propia realidad).

4. CUARTO VOLUMEN: NUESTRAS REFLEXIONES COMO PADRES

Aquí debemos archivar lo que aprendemos de nuestros hijos y lo que nos enseñan en silencio, las preguntas que nos hacen y nos provocan reflexiones profundas, las llamadas de atención que nos lanzan para que nos preocupemos de nosotros mismos o los consejos que nos dan y que generan reflexiones en nuestra vida de relación de pareja o en nuestra propuesta profesional.

5. QUINTO VOLUMEN: NUESTROS DÍAS DIFÍCILES COMO PADRES

Ay de esos momentos en que nos llamaron la atención nuestros hijos porque vivimos sólo para nosotros o cuando esperábamos a recibir la noticia del sexo, en la sala de partos, al tener que otorgarles permiso para su primer viaje de fin de curso o su primera noche de discoteca, cuando dudamos en concederles la oportunidad de que presuman de vehículo o cuando tuvimos que enseñarles a caminar y desconocíamos si lo iban a lograr, cuando esperamos con ellos a la puerta de un salón donde desarrollaban un examen o en el momento de disertación de una tesis doctoral, cuando nos dicen que se van porque han elegido su destino o cuando deciden permanecer en el anonimato e incomunicados porque se quedaron sin argumentos para explicarnos lo que había sucedido, al preguntarles por una inconsistencia y descubrimos algo inusual y dramático o cuando nos llaman porque algún médico notó algo raro en su físico o su comportamiento.

6. SEXTO VOLUMEN: NUESTRAS ILUSIONES COMO PADRES

Aquí se escribe todo lo que se sueña y se espera, que no siempre es lo que va a ocurrir, incluyendo lo que nosotros no fuimos y lo que esperamos que sean, con esa carga de orgullo y templanza, al mismo tiempo, porque es una propuesta de vida que prolongamos a través de nuestros hijos.

7. SÉPTIMO VOLUMEN: NUESTRAS SOLEDADES COMO PADRES.

Cuando el hogar se queda vacío o cuando regresamos del cementerio dejando su cuerpo en un nicho, al regresar de un hospital porque fue operado o está bajo sospecha por algún problema de salud, al escuchar su voz en la distancia o cuando preparamos la maleta para ir a verlo a un centro psiquiátrico o una cárcel, de donde venimos con mayor soledad que con la que nos cargamos en la partida o cuando esperamos ansiosos en la sala de la residencia para ancianos a que llegue nuestro hijo y comprobamos que su sonrisa nos delata bienestar sin preocupaciones.

8. OCTAVO VOLUMEN: NUESTRAS RECOMENDACIONES COMO PADRES

Debemos anotar esos días en que escribimos sobre la masturbación o la menarquia (la primera menstruación), el respeto por los demás y el orgullo de llevar un apellido, al aprender a moverse en el mundo laboral o al iniciar una relación, al quedarse sólo en un internado o en la relación con los hermanos y familiares, al manejar el dinero que debe administrar o en sus momentos de opinión y diálogo, en su vida de relación social y en el trato con el alcohol y las drogas, en su apariencia física y en ese mundo virtual de las redes sociales.

9. NOVENO VOLUMEN: NUESTRAS LECCIONES APRENDIDAS COMO PADRES

Este volumen debiera incluir lo que aprendimos de sus abrazos y lo que nos quedó de su apoyo y su presencia, lo que dijeron que esperaban de nosotros y lo que nos dejaron de recuerdo y estela mientras que nos acompañaron.


Gracias por vuestra lectura, vuestro amigo que nunca os falla.


JUAN

domingo, 21 de octubre de 2012

¿CUÁNTOS TIPOS DE PADRES CONOCES?

Hoy me he puesto a repasar los diferentes tipos de padres y he llegado a la conclusión que hay:

PADRES PROTECTORES
Te abrigan y te protegen, tienen miedo que te pase algo y siempre estarán junto a tí.
PADRES DOMINANTES
Te imponen y te administran, tienen el afán de estar siempre por encima de tí.
PADRES CONTROLADORES
Te supervisan y te vigilan, tienen el deseo de que todo se cumpla de acuerdo a sus propósitos.
PADRES DEPENDIENTES
Te transmiten que sus decisiones son impuestas por terceros o por las circunstancias de la vida.
PADRES DESPREOCUPADOS
Te abandonan a tu suerte, con tus problemas y tus inquietudes, olvidándose que existes en este mundo
PADRES SERVILES
Te olvidan por servir a sus propios intereses y no están presentes a la altura de tus necesidades
PADRES DESCONECTADOS
No se mantienen enchufados con tus reclamos y propuestas, por lo que te excluyen de su proyecto de vida
PADRES PRIMERIZOS
Te justifican sus errores porque quieren convencerte de que son inexpertos y el tiempo les irá formando
PADRES SIN ARGUMENTOS
Te hablan y te miran, pero no tienen respuestas ni altura de miras para afrontarte y enfrentarte.
PADRES CONVENCIDOS
Te piden que no dejes de confiar en ellos porque nunca te van a fallar, están convencidos de todo.
PADRES RETICENTES
Te niegan todo porque todo se lo negaron a ellos y no son capaces de abrir oportunidades para ti.
PADRES IMPULSORES
Te cargan de gasolina para que sigas luchando con tus propuestas y se entregan como tu mejor guía.
PADRES ARRIESGADOS
Te dejan vía libre para que te desarrolles y no te apoyan decididamente, dejando sólo ante el peligro
PADRES MANIPULADORES
Te conducen para que nunca se pierda el cordón umbilical y seas el motor de sus proyectos.
PADRES DE CORAZÓN
Te quieren por lo que descargaron en tí sin haberte engendrado y agradeciso siempre por lo recibido de tí.
PADRES INVOLUCRADOS
Te piden que dialogues y participes con ellos en tu propio desarrollo, son arquitectos de tu presente y futuro
PADRES AMIGOS
Te tienen en cuenta y quieren que los tengas en cuenta, presentándose rejuvenecidos y cercanos.
PADRES SERVICIALES
Te ofrecen todo lo que tienen a su alcance para tu disfrute y crecimiento personal.
PADRES DESINTEGRADOS
Te dicen que están desagarrados por las circunstancias, que han perdido la entereza, la dignidad y la fuerza
PADRES ARRINCONADOS
Te manifiestan sus miedos y sus temores, sin saber que están creando hijos arrinconaditos.
PADRES CON GANAS
Te demuestran que nunca van a perder el entusiasmo por vencer cualquier obstáculo
PADRES DE PASO
Te dicen, en algún momento, que quieren acabar pronto con su tarea y luego Dios dirá
PADRES CONCURSANTES
Te demuestran que entre ellos concursan por alcanzar la preferencia selectiva de sus hijos.
PADRES FIELES
Te escriben en el día a día que no van a fallarte.
PADRES DE APOYO
Te acercan a su corazón cuando más los necesitas.
PADRES SILENTES
Te dicen que callarán por miedo a ser señalados y dejan de opinar sobre tí
PADRES HUNDIDOS
Te olvidan por miedo a que sigas su estela, olvidados y abatidos en los rincones más obscuros y tristes
PADRES ACABADOS
Te demuestran que no tienen deseo por superarse y quedan apaleados y fracturados en sus emociones
PADRES MARGINADOS
Te proponen que ese es el destino que te toca, porque ellos nunca fueron aceptados.
PADRES POLÍTICOS
Te dan el ejemplo que todos los seres humanos debemos ser políticos al velar por los demás con convicción
PADRES INTELIGENTES
Te provocan una apuesta por la formación diaria y la participación activa e integral en tu propio desarrollo
PADRES EMPRESTADOS
Te insinúan que están haciéndote un favor y que no les pidas más porque dejan todo a medio gas.
PADRES DE AUXILIO
Te agarras a ellos en circunstancias extremas y nunca les agradeces porque crees que es un deber
PADRES ENFERMOS
Te acompañan sin fuerzas y te rodean sin esperanzas, porque esperan que su hora llegue muy tarde
PADRES DESCONOCIDOS
Te miran a medias, te sonrien mirando a otra parte, te tratan con la punta del pie, te gritan porque estás ahí
PADRES DISTANTES
Te manifiestan que no les interesa tus comentarios y tus gritos, tus éxitos ni tus fracasos
PADRES INEXPERTOS
Te dicen que la respuesta pueda dártela algún conocido o vecino, porque no tienen bases ni experiencia
PADRES DESANIMADOS
Te transmiten que su confianza es mínima y que no se sienten animados a seguir proponiéndote un cambio
PADRES SIN TIEMPO
Te posponen cualquier conversación o mirada, porque se les acabó el saldo para tí
PADRES COLABORADORES
Te insisten en que le pidas cualquier cosa porque estarían dispuestos a abandonarlo todo por tí
PADRES DEMOCRÁTICOS
Te insinúan que todos los hijos son iguales ante la mirada de unos padres, en vida y en el testamento.
PADRES ACORRALADOS
Te agitan a que les ayudes a buscar una salida porque se encontraron perdidos y sin rumbo
PADRES INDECISOS
Te manifeistan que no saben qué hacer contigo y con tus circunstancias, descalabrando tus ilusiones
PADRES HAMBRIENTOS
Te esperan para que les sigas dando motivos para sentirse orgullosos de tí
PADRES LUCHADORES
Te demuestran que nunca van a detenerse en su intento por devolver a la sociedad un hijo íntegro e integral
PADRES RE INSERTADOS
Te aseguran que el cambio que han iniciado por tí lo van a mantener, para orgullo de quienes le conocen
PADRES SIN BANDERA
Te dicen que no te defienden ni te impulsan porque son ateos y analfabetos sociales, no tienen sello ni marca
PADRES DE COMPRA Y VENTA
Te hacen repetir y escuchar que los padres no tienen obligaciones y que te pueden regalar.
PADRES ORGULLOSOS
Te llenan la vida de elogios y caricias, intentando decirte que nada los haría más orgullosos, a veces vanal
PADRES OLVIDADOS
Te procuran algo material para compensar los olvidos que tuvieron de todo lo esencial en tu vida.
PADRES SOLITARIOS
Te ven y continúan su camino porque no quieren que les acompañes, ellos tienen sus motivos y no lo dicen
PADRES EN PARO
Te previenen que no desean seguir trabajando contigo, como padres y desean cobrar el desempleo.
PADRES VAGABUNDOS
Te arrastran a donde vayan sin analizar los puntos a favor y en contra, sólo para decir que tienen hijos.
PADRES CIEGOS
Te tocan para saber que está ahí porque no quieren ver quién eres, dónde vas y cómo creces.
PADRES SIN CONTROL
Te arrugan con sus falsas emociones y sus contradicciones porque han perdido el control de sus vidas.
PADRES SUPERVISORES
Te supervisan tareas y actitudes, decisiones, salidas y entradas, con el único fin de provocar restriccioens
PADRES TRISTES
Te sonríen sólo en tu cumpleaños o cuando hay alguien delante de los dos, pero no hay alegría en la relación
PADRES CON SUERTE
Te dicen que no te quieren e incluso te odian, pero dieron a luz hijos que les devuelven la pelota con cariño
PADRES MARCADOS
Te señalan a cada rato porque la vida los está señalando siempre por su pasado y su presente
PADRES REBELDES
Te comprometen a que protestes y te rebeles para que nadie les diga, algún día, que eres mejor que ellos
PADRES.COM
Te entregan una dirección de correo para que siempre les estés escribiendo y compartiendo virtualmente.


Gracias por seguir ahí, de tu amigo que nunca te falla.

Juan